El día 18 de abril de 2016 se celebró la 6ta. edición del Malbec World Day en Ottawa. El evento tuvo lugar en la residencia oficial de la Embajada argentina y contó con una amplia concurrencia.
INSIGNIA ARGENTINA
Argentina posee condiciones naturales óptimas para la elaboración de grandes vinos: elevada altitud, clima continental y seco, diversidad de terroirs, suelos con baja fertilidad, y aguas puras de deshielo. Argentina es, de hecho, el quinto productor de vino en el mundo. En este proceso de desarrollo sostenido, el rol del Malbec ha sido fundamental.
Según Tim Atkin, el Malbec es el mejor vino de Argentina y su tarjeta de presentación ante el mundo. Esta variedad se cultiva en todas sus regiones vitivinícolas. El 35% de las hectáreas plantadas de toda la Argentina es Malbec y representa el 51% de las ventas en el exterior.
El Malbec integra el ADN de la Argentina y, además, cuenta su historia. Una variedad europea que, tras una crisis, llegó a Argentina y fue plantada extensivamente hasta posicionarse como insignia del país. Un varietal inmigrante que exploró y descubrió las vastedades de las regiones vitivinícolas argentinas. El Malbec combina el conocimiento del Viejo Mundo con la innovación, la frescura y la fruta del Nuevo Mundo.
CALIDAD
El Malbec se adaptó de manera sobresaliente a la diversidad de terroirs del país, pero fue gracias al impulso de la industria vitivinícola argentina que reveló su auténtico potencial: su versatilidad, elegancia y opulencia. En los últimos 15 años, el sintagma “calidad superlativa” se ha convertido en una constante en el Malbec argentino.
Con la creación y determinación de cada IG (Indicación Geográfica) se descubren nuevos aromas, estilos y estructuras.
Cada Malbec tiene un sello de origen particular; la calidad y pureza en la fruta se destacan en cada botella. Quienes disfrutan de esta cepa en todo el mundo señalan su consistencia. El Malbec está entrando en una fase nueva de desarrollo, en la que, sin dudas, tal como señala Luis Gutiérrez, “el cielo es el límite” en lo que respecta a su crecimiento. El punto está en que después del Malbec viene más Malbec.
INNOVACIÓN
La esencia de la Argentina se compone de diversidad: de paisajes, de climas, de suelos. Stephen Tanzer, en su reporte 2016, pone de manifiesto que la fortaleza del Malbec está en su adaptabilidad a los diferentes terroirs. De esta manera el Malbec demuestra que es un vino versátil y el mejor comunicador de la diversidad de Argentina.
Según Antonini, el vino argentino va camino a encontrar la estructura y el estilo de cada una de sus identidades geográficas. Cada vez más las bodegas apuestan a profundizar el conocimiento de sus terroirs, marcando una verdadera revolución. De este modo, nuestros vinos son cada vez más francos, más puros y auténticos, posicionando la marca país en el exterior. El Malbec, como motor de la vitivinicultura, se ha convertido en el centro de las más audaces innovaciones, dotando de un carácter pujante a la vitivinicultura del país durante los últimos veinte años.
Si te interesa conocer más sobre nuestro Malbec te recomendamos visitar http://www.malbecworldday.com/